Evaluación de competencias internacionales en el sector de la salud: Una taxonomía para la investigación

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Evaluación de competencias internacionales en el sector de la salud: Una taxonomía para la investigación

En el mundo globalizado actual, la evaluación de competencias se ha convertido en un tema crucial para garantizar la calidad de la educación y el desarrollo de habilidades necesarias en el mercado laboral del sector de la salud. Sin embargo, existe una falta de consenso y uniformidad en la evaluación de competencias, especialmente fuera de Europa y Estados Unidos. En este artículo, exploramos y profundizamos en el informe “Evaluación de las competencias fuera de Europa y Estados Unidos: Una taxonomía de competencias para la investigación”, publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Contexto de la evaluación de competencias en un mundo globalizado

Comprender el contexto de la evaluación de competencias en un mundo globalizado es fundamental para comprender la importancia de desarrollar un enfoque más amplio y diverso en la evaluación de habilidades y conocimientos en el sector de la salud. En un mundo cada vez más interconectado, las aptitudes necesarias para tener éxito en el mercado laboral están en constante evolución y trascienden las fronteras nacionales.

La evaluación de competencias adquiere una relevancia aún mayor, ya que permite medir y comparar las habilidades de los individuos en diferentes partes del mundo. Sin embargo, surgen desafíos significativos debido a las diferencias culturales, socioeconómicas y educativas entre los países.

Una de las principales dificultades radica en la comparabilidad de las evaluaciones de competencias en diferentes contextos. Los estándares y criterios utilizados para evaluarlas pueden variar considerablemente de un país a otro, lo que dificulta la comparación de resultados. Además, las diferencias culturales y lingüísticas pueden influir en la forma en que las competencias se manifiestan y se evalúan.

Otro desafío importante es garantizar la validez de las evaluaciones en un contexto globalizado. Las competencias requeridas en el mercado laboral pueden variar según la industria, el país y la región. Por lo tanto, es esencial que las evaluaciones reflejen de manera precisa y válida las habilidades necesarias para tener éxito en un entorno laboral específico.

En respuesta a estos desafíos, es crucial adoptar un enfoque más inclusivo y diverso en la valoración. Esto implica considerar las competencias técnicas, sociales, cognitivas y emocionales, así como las habilidades transversales que trascienden las fronteras nacionales.

La taxonomía de competencias propuesta por la OIT

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) propone una taxonomía de competencias que busca clasificar y organizar las capacidades y aptitudes requeridas en el mercado laboral global del sector de la salud. Esta taxonomía se basa en un enfoque integral que va más allá de las competencias técnicas y abarca aspectos sociales, cognitivos y emocionales.

La taxonomía se divide en diferentes categorías y subcategorías, lo que permite una comprensión más detallada de las competencias necesarias en el entorno laboral actual. Algunas de las categorías principales incluyen:

Competencias técnicas: se refieren a los conocimientos y habilidades específicos relacionados con una ocupación o industria en particular. Por ejemplo, en el ámbito de la tecnología de la información, las competencias técnicas pueden incluir la programación, la administración de bases de datos o el diseño web.

Competencias sociales: se centran en la capacidad de interactuar y colaborar efectivamente con otros individuos en el entorno laboral. Incluyen habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo, la resolución de conflictos y el liderazgo.

Competencias cognitivas: se refieren a la capacidad de pensar de manera crítica, resolver problemas y tomar decisiones informadas. Incluyen habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la resolución de problemas y la adaptabilidad.

Competencias emocionales: estas se relacionan con la inteligencia emocional y la capacidad de reconocer y gestionar las propias emociones y las de los demás. Incluyen habilidades como la empatía, la gestión del estrés, la resiliencia y la capacidad de trabajar bajo presión.

Ventajas y desafíos de la implementación de la taxonomía de competencias

La taxonomía de competencias propuesta por la OIT ofrece varias ventajas significativas en la evaluación y desarrollo de habilidades. Algunas de estas ventajas incluyen:

Estandarización: proporciona una estructura común y compartida para evaluar y describir las competencias en diferentes contextos y culturas. Esto facilita la comparación de resultados y la comprensión de las habilidades requeridas en el mercado laboral global.

Claridad y comprensión: la taxonomía ayuda a definir y clasificar las competencias en categorías y subcategorías específicas, lo que brinda una mayor claridad y comprensión sobre las habilidades necesarias. Esto facilita la comunicación y el diseño de programas de formación y desarrollo de competencias.

Identificación de brechas: permite identificar de manera más precisa las brechas de competencias en diferentes industrias y ocupaciones. Al utilizar la taxonomía, los empleadores y los responsables de políticas pueden identificar áreas de mejora y diseñar estrategias para abordar las necesidades de habilidades.

Movilidad laboral: al establecer un lenguaje común para describir y comparar las competencias, la taxonomía facilita la movilidad laboral internacional. Los individuos pueden presentar sus competencias de manera más precisa y los empleadores pueden comprender mejor las habilidades que los candidatos poseen.

Desarrollo de políticas: la taxonomía proporciona una base sólida para el desarrollo de políticas públicas relacionadas con la educación, la formación y el empleo. Al comprender las competencias requeridas en diferentes industrias y ocupaciones, los responsables de políticas pueden tomar decisiones más informadas para impulsar el desarrollo de habilidades relevantes.

Aplicaciones prácticas y recomendaciones

La taxonomía de competencias propuesta por la OIT tiene varias aplicaciones prácticas y recomendaciones para su implementación efectiva. Algunas de estas aplicaciones y recomendaciones incluyen:

Educación y formación: la taxonomía puede utilizarse en el diseño de programas educativos y de formación para asegurar que se desarrollen las competencias necesarias para el mercado laboral. Puede servir como guía para identificar y priorizar las habilidades que deben enseñarse y evaluarse.

Selección y reclutamiento: los empleadores pueden utilizar la taxonomía para definir los perfiles de competencias necesarios para sus puestos de trabajo y utilizarla como referencia en el proceso de selección y reclutamiento. Esto ayuda a asegurar que los candidatos posean las habilidades requeridas para desempeñar eficazmente las funciones laborales.

Evaluación y desarrollo de competencias: la taxonomía puede utilizarse para evaluar y desarrollar las competencias de los empleados en el lugar de trabajo. Proporciona una estructura clara para identificar las habilidades existentes y las áreas de mejora, permitiendo el diseño de planes de desarrollo personalizados.

Políticas y estrategias: los responsables de políticas pueden utilizar la taxonomía como base para desarrollar estrategias y políticas relacionadas con el desarrollo de habilidades y el empleo. Puede ayudar a informar la toma de decisiones en términos de prioridades de capacitación, inversiones en educación y desarrollo de políticas públicas.

Es importante tener en cuenta que la implementación de la taxonomía de competencias debe adaptarse a los contextos locales y a las necesidades específicas de cada industria y ocupación. También se recomienda la colaboración entre las partes interesadas, como empleadores, educadores y responsables de políticas, para asegurar una implementación efectiva y una comprensión compartida de las competencias relevantes.

En muchos países fuera de Europa y Estados Unidos, actualmente no se disponen de datos longitudinales sobre las competencias. Esto es un tema de gran importancia tanto para los responsables políticos como para los debates académicos. No obstante, se ha evaluado si los datos en línea de las ofertas de empleo y los perfiles de los solicitantes en línea podrían ser una fuente adecuada para estudiar la dinámica de las competencias. 

Incluso en aquellos países donde los portales de empleo y los agregadores de empleo no tienen una larga tradición, estos datos capturan la evolución específica de cada país y están disponibles en muchos lugares, proporcionando información detallada y longitudinal tanto para la demanda como para la oferta de trabajo. 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos datos no representan completamente las fuerzas laborales de los países, lo que podría requerir técnicas de ponderación y/o un enfoque integral en segmentos seleccionados del mercado laboral. A pesar de esto, los datos de diferentes portales de empleo recopilan de manera significativa tanto los niveles educativos intermedios como los inferiores en los puestos de trabajo y las personas en busca de empleo, además de la mano de obra altamente calificada.

Las investigaciones podrían abordar cuestiones empíricas relacionadas con el papel de las competencias en la mejora de los empleos y en el aumento de la resiliencia de las empresas y los individuos frente a transformaciones globales que afectan los mercados laborales en el sector de la salud. Además, ahora es posible estudiar la composición de las competencias en diferentes ocupaciones y cómo estas cambian a nivel nacional, ya sea para comprender las tendencias, evaluar el impacto de los cambios y las regulaciones, o para probar el uso de otras clasificaciones de competencias inspiradas en países de altos ingresos.

En resumen, la evaluación de competencias internacionales en el sector de la salud es crucial en un mundo globalizado. La taxonomía de competencias propuesta por la OIT ofrece una estructura integral para clasificar y organizar las habilidades necesarias en el mercado laboral. A través de la estandarización, la claridad y la identificación de brechas, esta taxonomía puede mejorar la selección, el desarrollo y la gestión de competencias en el sector de la salud. Su implementación requiere colaboración entre las partes interesadas y consideración de las necesidades específicas de cada contexto. Además, el uso de datos en línea puede complementar la evaluación de competencias, brindando información detallada sobre la demanda y la oferta de trabajo.

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